wheatfield — a confrontation 1982

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Trigo alto en Wheatfield 1982 delante del WTC
wheatfield vs WTC © agnes denes

Agnes tenía la mirada puesta sobre el retrato de la escena: ella misma caminando con una vara en una mano, abriéndose paso por entre las plantas. La imagen había sido tomada cuando estaba a punto de rematarse el proceso agrícola y como prueba documental del mismo. Mientras contemplaba la fotografía, los recuerdos la asaltaron. Y no solo los que contenían sus sensaciones personales, también los de su andadura. Los esfuerzos realizados. Las personas que la habían ayudado y las que le habían puesto trabas a su proyecto, así como las que se habían quedado por el camino.

Revivió sus sensaciones cuando caminaba por su campo de trigo rozando con la palma de la mano la punta de las espigas. Daba gusto verlo tan crecido, casi a punto para la cosecha. Delante estaban los edificios del Bajo Manhattan —algunos de los más caros del mundo—, entre los que destacaban las dos torres del WTC, símbolo del poder del país. Allí, contrapuesto, se extendía su dorado campo de cereal, como si de una distopía futurista se tratase. A través de sus recuerdos casi podía llenar sus pulmones con el aroma que flotaba en el aire ese día.

Agnes Denes paseando por Wheafield en 1982
wheatfield 1982 agnes denes

Rememoró las duras negociaciones para obtener los derechos temporales del terreno —una pequeña extensión de solo 0,72 hectáreas o, lo que es lo mismo, 4.046,85 m²—. Vio en su mente —a la fila— los 200 camiones llenos de basura y piedras que sacaron de allí. Vio vaciarse uno tras otro los 225 volquetes de tierra de cultivo —que sirvieron para rellenar el predio—. Vio cómo instalaron el sistema de irrigación y cómo se aró la tierra. Vio la siembra a mano, cómo se limpiaron las malas hierbas, cómo se fertilizó, se fumigó contra los hongos del mildiu y se cosechó —el 16 de Agosto— y vio las caras de los voluntarios que trabajaron con ella, codo a codo, para lograrlo. Obtuvieron 454 kilos de semillas saludables y doradas que acabaron en los bancos de alimentos de la ciudad y una cantidad de heno suficiente para alimentar a los caballos del Departamento de Policía de Nueva York una buena temporada.

Vista aérea del campo Wheatfield en 1982, Manhattan
vista aérea wheatfield © agnes denes

CAMPO DE TRIGOUNA CONFRONTACIÓN: VERTEDERO DE BATTERY PARK, BAJO MANHATTAN

Cuatro meses de duro trabajo —desde mediados de Mayo hasta mediados de Agosto de 1982— estaban delante ella, colgando de la pared. Eran solo un puñado de fotos que relataban los cuatro meses durante los que Agnes Denes se convirtió en una agricultora neoyorquina, culminando allí una fase más de su periplo por el mundo que había comenzado en su Hungría natal. Cuatro meses que, sin embargo, suponían apenas el comienzo.

Exposición Wheatfield-A Confrontation 1982
wheatfield — a confrontation 1982

En ese momento ella aún no lo sabía pero el grano recolectado viajaría a veintiocho ciudades alrededor del mundo, en una exposición llamada "The International Art Show for the End of World Hunger", organizada por el Museo de Arte de Minnesota (1987-90), respaldada por artistas como Ana Cristina Bozzo —que lo recogería en una publicación del mismo nombre—, Jorge Luis Borges, Jacques Derrida, Günter Grass, Thomas M. Messer, Arthur Miller, Pierre Restany, Peter Schjeldahl, Patterson Sims, John Stringer, Carl Kruse, Pablo Neruda, Sandra Peæa y Keith Schneider. Semillas procedentes de Manhattan se plantarían simbólicamente en doce países a lo largo y ancho del planeta.

el libro ana cristina bozzo

Como testimonio final, se enterraría una cápsula de acero colocada dentro de una caja de plomo grueso y alojada en un bloque de hormigón de 2,7 m de altura. Este recipiente contendría un microfilm con un cuestionario de preguntas existencialeshecho, sobre todo, a estudiantes universitarios de los distintos países por los que Agnes Denes viajó dando a conocer sus trabajos— relativas a los valores humanos, la calidad de vida y el futuro de la humanidad. Se pretendía que el cuestionario funcionara como un sistema abierto de comunicación, que permitiese a nuestros descendientes evaluarnos, no tanto por los objetos que creamos —como es habitual en las cápsulas del tiempo— sino por las preguntas y respuestas contenidas en dicho material. Una placa marcaría desde entonces un discreto lugar rodeado de matorrales y situado en el borde del bosque indio.

A pesar de la naturaleza efímera de esta obra, su influencia traspasaría las barreras del espacio y del tiempo y llegaría hasta el siglo XXI y mucho más allá: En 2009 se realizaría otro wheatfield en colaboración con el Colectivo EXYZT en Dalston Mill, Londres, en los terrenos de los Juegos Olímpicos 2012 y en 2015, se repitiría una experiencia similar en Porta Nuova, durante la Expo de Milán de ese año. Y la cosa no terminaría ahí. Estaría previsto que la cápsula del tiempo enterrada en Battery Park se abriera en 2979 —siglo XXX—, es decir, mil años después de haber sido enterrada. Y se planificarían —aún dentro del ámbito de este proyecto— varias cápsulas más, alojadas tanto en la tierra como en el espacio, dirigidas a diferentes marcos de tiempo en el futuro. Agnes aún no lo sabía pero esta obra pasaría a ser una de las más representativas de su carrera y la convertiría en una pionera del American Land Art Movement.

Vista del Wheatfield de Londres
Dalston Mill
Vista del Wheatfield de Milán durante la Expo 2015
Porta Nuova

Agnes —considerada por algunos una verdadera mujer del Renacimiento— ha dedicado y sigue dedicando su vida artística a reunir en sus trabajos —muchos a gran escala—, las preocupaciones ecológicas, culturales y sociales de la humanidad, forjando un diálogo increíblemente poderoso entre arte, naturaleza y ciencia. Todo ello acompañado de una filosofía muy personal.

Con esta obra —enmarcada dentro del arte conceptual— pretendió llamar la atención sobre el valor de los seres humanos frente a unas prioridades erróneas generadas por el capitalismo. La gran paradoja estribó en sembrar y cosechar un campo de trigo en un terreno valorado en 4,5 billones de dólares. Wheatfield fue un símbolo, un concepto universal. Representó la alimentación, la energía, el comercio —local, nacional y mundial— y la economía, a la vez que denunció la mala gestión, el desperdicio, el hambre en el mundo y las preocupaciones ecológicas. Y estuvo allí plantado frente a Wall Street, uno de los puntos más influyentes de los mercados internacionales del dinero, uno de los lugares determinantes de la economía mundial, constituyendo según palabras de Denes:

Una intrusión dentro de la ciudad, una confrontación con la alta civilización, a la vez que un verdadero Shangrilá, un pequeño paraíso, una segunda infancia, una calurosa tarde de verano en el campo, el disfrute de paz, de valores olvidados, de placeres sencillos.


...

Y ahora —casi cuatro décadas después— yo me pregunto qué ha supuesto esta obra para la humanidad. El hambre sigue asolando grandes regiones de la Tierra. La economía, cada vez más feroz, sigue dominando el escenario mundial. El planeta se degrada a marchas forzadas. Con este panorama, al final, no nos quedará otra salida que cumplir la distópica premonición de sembrar campos de cultivo enfrentados a las grandes urbes, no como obras de arte que remuevan las conciencias, sino como mero medio de subsistencia.

Vosotr@s cómo lo veis ¿Vamos por el buen o el mal camino? ¿Se cumplirán o no los peores pronósticos?



PE: Hay una cosa que me preocupa, mejor dicho, dos. La primera es saber si está en nuestra mano revertir esta desoladora situación o deberemos acatar lo que decidan los poderosos (los que manejan la economía) y la segunda —seguro que es una tontería pero no me sale de la cabeza— ¿dentro de mil años habrá manera de leer algo tan anticuado ya hoy como un microfilm?


Comentarios

  1. Hola!
    Me ha encantado el post, una obra sin duda muy humana y verídica, por desgracia todavía asoma el hambre en el mundo y el poder es el que destroza la humanidad, hay que luchar porque nuestro mundo sea un poco mejor. Un saludo!

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    1. Gracias.
      Cierto. Don Dinero lo corrompe todo. Aún nos queda mucho que pelear.

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  2. Menudo post!!! Desconocía totalmente la historia de wheatfield y de agnes. Es un contraste tan brutal... La lucha por mantener y abastecer a la población de alimento natural y sostenible, bajo la atenta mirada, de los rascacielos de fondo. Un lugar de lo más desolador, donde trabajan por y para generar más dinero, en proyectos futuristas, que cada vez más nos alejan de lo natural. Al final... acabaremos comiendo plástico y comprando aire puro para respirar. Un saludo

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    1. Pues mira no vas descaminada del todo. Creo que plástico ya comemos hace tiempo aunque no nos hayamos enterado hasta hace poco y, en cuanto al aire, los japoneses suelen usar bombonas de oxígeno así que...
      Un saludo y gracias por estar aquí.

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  3. Hola!!
    La verdad, que cuanto menos , te hace pensar en que estamos haciendo. Como dicen aquí arriba, es un contraste brutal entre los que luchan por tener mas ( económicamente) y los que lo hacen porque todo el mundo tenga alimentos. Después de leer el post, me hago la misma pregunta que tu ¿podemos cambiar la situación?o mejor, yo me pregunto, ¿Realmente queremos cambiarla? ¿estamos concienciados con ello? Es un tema que da para mucho y en el fondo, quiero pensar, que estamos abriendo los ojos y cambiando la situación. Un saludo

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    1. Pero son muy pocos los que se interesan por ello. La mayor parte de la población, por desgracia, hace suyo aquello de "Ande yo caliente, ríase la gente". Mira el tiempo que ha pasado sin que se notara ningún avance significativo...
      Preferimos vivir en la ignorancia. Pero ya somos demasiados y los recursos ya no son suficiente para todos.
      Un saludo y gracias por plantearnos más preguntas. De eso se trata.

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  4. Hola!
    Me he quedado sorprendida con esta historia que no conocía, a más que su obra era para ayudar, dar alimento a la gente necesitada. Sobre tu pregunta, definitivamente vamos por el mal camino, hemos querido evolucionar mucho (y aun que en muchas cosas se ha conseguido) y lo único que hemos hecho es no mirar los efectos colaterales, nos cargamos el planeta, la economía cada día va peor. Muchos tendríamos que coger ejemplo de Agnes . Besos

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    1. Sí pero las acciones wheatfield de este siglo han sido poco menos que simbólicas. Pienso que a la mayoría no le importa o, simplemente, tienen problemas más urgentes. Por eso he querido sacar este tema a la luz y darle un poco de visibilidad.
      Un saludo. Gracias por leer y comentar.

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  5. Ostras maja me gusta tu blog porque nos muestras muchas veces imágenes ciertamente impactantes como esta del campo con las torres gemelas detrás, es una imagen inolvidable y desde luego no conocía a esta mujer porque como bien dices no se le ha dado mucho "bombo". Ya sabes que cuando algo no interesa miramos hacia otro lado, una pena, la verdad. Muaksss

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    1. Gracias. Me hace muy feliz que te guste. 😇
      Y que el contenido te resulte impactante es genial. Justo eso debería ser el arte. Algo que nunca te deje indiferente.
      Imagino que esta mujer será más conocida en ámbitos ecologistas y ahora ya es muy muy mayor. Creo recordar que nació en la década de los treinta. Rondará los noventa años.

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  6. No tenía ni idea sobre la obra de esta mujer, la verdad que deberíamos de tomar ejemplo, aunque sea simbólicamente.La verdad es que yo soy un poco pesimista en el futuro de la humanidad, y aunque nosotros podamos hacer pequeñas cosas para mejorarlas creo que muchas de las grandes cosas se deberían de hacer por parte de los políticos y no parece que tengan muchas ganas. Ojalá hubiera más gente como Agnes con poder suficiente para cambiar el mundo.

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    1. Tienes razón. De los políticos no podemos fiarnos mucho últimamente. Sin embargo creo que muchos pequeños gestos sí pueden cambiar cosas. No tenemos tan poco poder como crees. Si sumamos nuestras pequeñas acciones podemos lograr cosas. Seguro. No hay que darse por vencidos. Gracias por leer y comentar. Este espacio se hace más grande con vuestras palabras. 😘

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  7. Hola! Me ha encantado tu post, no conocía la historia de Agnes y Wheatfield , pero sin duda es algo que nos hace reflexionar y yo soy de las que creo que los pequeños gestos suman y ayudan a hacer un mundo un poco mejor, es cierto que hemos conseguido muchas cosas pero tenemos mucho en lo que mejorar y equilibrar entre los que trabajan por vivir mejor y los que luchan por vivir. Gracias por darle visibilidad. Un beso.

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    1. Gracias a ti por comentar. Creo que el arte debe contrbuir a mejorarnos la vida y es casi una obligación pasar la bola para que ésta crezca y se haga gigante. 😘

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  8. Hola,
    Me fascina tu manera de escribir! haces que le demos vueltas y vueltas a la cabeza reflexionando sobre cada tema que nos planteas. Todo avanza esta claro, pero de unos años a esta parte a una velocidad de vértigo. Me hizo gracia que pensaras en "muy bien lo meten en un microfilm, pero... tendrán como leerlo?" es más, me pregunto yo "¿Sabrán que es?" Igual ni lo leen porque no se plantean que contenga información dentro. No se... locuras mías :D
    Un besazo!

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    1. Gracias compañera. Se hace lo que se puede. Celebro que te fascine. Eso me hace muy feliz, te lo aseguro. Sin vosotr@s no sería lo mismo.
      La duda del microfilm tiene mucha enjundia. Para ese tiempo quizá ya no se lea o se haga de otra forma. Son tantos los futuribles que esos microfilms, en el supuesto de que lleguen allá en buenas condiciones, podrían convertirse en una especie de piedra Roseta. En fin. Da para un guión o una novela como poco😉

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  9. me encanto tu entrada! Personalmente no conocia a esta gran artista y me parece espectacular lo que hizo, vamos por mal camino pero siempre hay esperanza de que podemos salvar a este planeta y yo creo que si será posible leer ese microfilm, así como va la tecnología me imagino que pueden crear algo incluso para rehacerlo con las partículas que estén adentro de la capsula, es algo muy de ciencia ficción XD en el peor de los casos el planeta no soportaría 1000 años más y ya no existiriamos y nadie va abrir esa capsula

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    1. Hola compañera. Me parece que eres una optimista. Eso está bien. Me has recordado a alguien que conozco. Cuando oye a otros hablar de que estamos perdidos, de que todo va bastante mal, siempre dice lo mismo: "Seguro que lo van a solucionar." Así, sin tener una idea o imagen clara de quién o quienes son esas personas o entes que están detrás de todo lo terrible que pasa en la Tierra, pendientes de arreglarlo para que todos los demás vivamos sin sobresaltos.
      Me encantan tus elucubraciones sobre la tecnología infalible del futuro.
      Me encanta que te haya gustado mi humilde relato y presentarte a una nueva artista. Ha sido un placer. Y me encanta que estés ahí y que dialogues un rato conmigo. Gracias.

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  10. Que proyecto mas interesante y curioso, no conocía nada de él, ni a Agnes, ni las fotos tan brutales, ni las secuelas posteriores, ...me ha encantado, una obra conceptual maravillosa.
    Respecto a tus preguntas... :D lo del microfilm lo pensé al instante compañera y me reí :D se ve que todavía recuerdo el documental de "la vida sin el hombre" "o sin nosotros"...que salía lo muy efímero que son los materiales de construcción y los soportes digitales usados...comparaban la duración de la información codificada en los jeroglíficos con la codificada en los Cd's :D ...Suponiendo que no ataquen los hongos al microfilm, más vale que dejen instrucciones y pistas de qué cacharro lo lee. Yo me he quedado pillada con las preguntas de ese microfilm... ;)
    Respecto a la segunda cuestión; tomando medidas, sumando pequeñas acciones...sí que se puede revertir. El problema son los tiempos; las famosas escalas geológicas. Nosotros nos la cargamos, ella se va recuperando, cicatrizando, regenerando....pero nosotros vamos más rápido que ella. Nuestros relojes no coinciden...y vamos mal y tarde . Por suerte a la Tierra le da igual que estemos o no, albergar vida humana o no. Creo que ella se encargará de ponernos en nuestro sitio... y quizás algún día haya que comenzar de cero (sucesión ecológica). No seríamos la primera especie en desaparecer, ni la primera civilización en desaparecer... la vida, con o sin nosotros, sigue.
    Fantástico post compañera, me ha encantado todo él :) Un abrazo y besitos sostenibles ;) buen finde!

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    1. Hola Cristina. He tardado en responder pero no me olvido.
      Me alegro de que te hayan gustado las imágenes distópicas de Agnes. A mí me soliviantó la que he usado de portada y tuve que seguirle la pista sin dudar. Todo lo demás salió tirando del hilo, ya sabes.
      Sí que es intrigante el contenido. Lo que me resultó curioso fue que los sujetos encuestados fuesen todos ellos universitarios. Supongo que algo así podría dejar una visión un tanto sesgada del conjunto humano, no sé. Quizá no haya sido una buena idea.
      Cambiando de tema, casi me había olvidado de tu condición de Bióloga. Muy buena tu reflexión acerca de las cicatrices que le infringimos al planeta sin que se entere o sin que le importe. Siempre se nos olvida la insignificancia que representamos en la inmensidad del tiempo y del espacio. Somos bobos y unos ególatras estúpidos.
      Gracias por estar ahí y por tus siempre acertadas y bonitas palabras ;) Un abrazote entre las doradas mieses.

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  11. Buenas noches :)

    Leer la historia de Agnes me ha puesto los pelos de punta. Qué luchadora, qué valiente, que inconformista. Su obra me parece increíblemente brutal y necesaria. Siempre hay personas que buscan el bienestar de los demás, que se preocupan y que luchan por los derechos humanos. Pero, ¿sabes lo que pasa? Que no se reconoce su trabajo o al menos no como se merece. Desde mi perspectiva, tengo la sensación de que la sociedad está adormecida y que simplemente se ha acostumbrado a que los tienen más poder roben, mientan, humillen y manipulan. Pero quiero creer que vamos hacia el camino del cambio. Espero no equivocarme.

    Gracias por compartir el post y sobre todo, por hacerme reflexionar. Un besazo y espero que pases un genial fin de semana. :)

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    1. Exacto. Algunos conspiranoícos dicen que nos mantienen así para manejarnos a su antojo. Creo que no les falta cierta razón. Por eso necesitamos mucha gente como Agnes. Para que nos dé un meneo y nos despierte del letargo.
      Me encanta hacerte remover en el asiento. Mola. Es lo que quiero. Gracias a ti por dejarte. Un besazo.
      El finde estuvo bastante bien. Espero que el tuyo también!

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  12. ¡Hola!
    No sabes lo que he disfrutado descubriendo la historia de Agnes y su legado. Porque sinceramente, espero que su legado llegue más allá del siglo XXX. Aunque no se yo....
    La sociedad actual está podrida, pero podrida literalmente de arriba abajo.
    Los que manejan el cotarro solo velan por sus intereses, y si quienes tienen la sartén por el mango solo luchan por un fin individual... Por otro lado, la población por lo general somos simples marionetas en manos de esos déspotas, y lamentablemente, no hacemos nada por cambiarlo, simplemente nos dejamos arrastrar por la corriente.
    Es verdad que siempre van a existir, o eso espero, muchas más Agnes, el problema está es que si no hacemos piña, si no abrimos los ojos y nos alzamos de una vez, una minoría, lamentablemente, no puede cambiar el mundo, aunque luche con todas sus fuerzas. Aunque cierto es, que mejor eso que quedarse con los brazos curzados.
    Sobre tus apuntes finales. Sí, está en nuestras manos revertir la situación, siempre y cuando rememos todos hacia una misma dirección. Y lo de los microfilm, la verdad es a saber qué de historias habrán inventado por aquel entonces... Pero espero que sí puedan porque sería una pena que se queden sin descubrir lo que en él habita.
    Genial post, no veas si disfruto leyéndote.
    Besotes

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    1. Gracias por tus palabras. No sabes lo que me alegra leerlas y saber que te he hecho disfrutar aunque solo sea un ratito. Para mí es muy gratificante, ni te imaginas.
      La historia de Agnes es maravillosa, aún anda por ahí dando guerra. Tiene una web y todo, a pesar de que la ciber-reconversión la pillara ya entradita en años... toda una señora artista y activista.
      Es bien cierto lo que dices de los poderosos... y me temo que siempre ha sido igual. Primero dominaban a la peña acojonándola con el infierno, ahora lo hacen con la inseguridad y sabe Dios qué nos espera en un futuro. No sé si seremos capaces de luchar contra ellos de manera efectiva aunque espero fervientemente que logremos hacerlo, nosotros o nuestros descendientes ¡Lo conseguiremos, seguro que sí! Lo primero es tener pensamientos positivos... ohmm!!
      Gracias de nuevo. Un besote, compañera.

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