no me toques el trencadís

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Banco del Park Güell acabado en trencadís
banco sinuoso teatro griego 

¡El Parque Güell!

Aquella voz masculina era todo menos discreta. Levanté la vista para identificar a su propietario. Estaba frente a mí, en el otro extremo de la terma, más o menos a unos cinco metros. Era un tipo corriente de mediana edad, con la cabeza afeitada.

—Esperaba otra cosa pero...— continuó —¿sabéis qué? tan solo habían cogido unos cuantos azulejos para machacarlos y pegarlos en una rana y una culebra...— paró un segundo solo para tomar aire —. Piqué de la manera más tonta. Nueve euros para eso... ¿Qué me pareció? Una mierda, eso es, una puta mierda. Pudimos habernos ahorrado el paseo.

Sus interlocutores me daban la espalda y no pude ver sus caras ni oír lo que decían. No sé si estaban ojipláticos como yo u opinaban lo mismo que su amigo. Lo más seguro es que se fiaran de él y decidieran en aquel mismo momento no poner jamás un pie en tan ominoso lugar... que encima, era caro. Tuve que hacer no pocos esfuerzos para quedarme callada. Me mordí la lengua y dejé que aquel tipo siguiera escupiendo su veneno.

—Éste— dijo, señalando al chaval que tenía sentado a su izquierda —se empeñó en ir al acuario—. Frunció los labios —. Pensábamos que sería espectacular, porque es Barcelona al fin y al cabo, pero no nos gustó—. Sacudió la cabeza hacia los lados al menos un par de veces y rebajó un poco su tono, como si se tratara de una confidencia—. Lo cierto es que ya habíamos visto el de San Francisco y era muchísimo mejor, para qué nos vamos a engañar...

A esta alturas, yo estaba a puntito de echar humo por las orejas y hasta de pitar fuerte como una olla a presión... pero logré contenerme. El individuo siguió relatando su experiencia...

—A mis suegros tampoco les gustó— continuó —ellos prefieren Madrid. Una zona monumental como la de los Austrias—. Movió las manos hacia los lados de forma exagerada —. Yo aún me tomé el esfuerzo de ir a ver el barrio Gótico, ya sabéis, estuve pateando una hora. Y la Plaza de Cataluña y Las Ramblas... ellos no y, por eso, no les gustó nada.

A continuación, se levantaron y salieron de la terma. Yo me quedé sentada sin moverme. Ahora por fin podría disfrutarla sin tener que oír más tonterías... O quizá no, las palabras de aquel individuo se quedaron, royéndome lentamente el cerebro. No podía dejar de preguntarme qué Barcelona era la que él había visto, por qué era tan diferente de la mía.

Bien pensado, cada persona es un mundo y, según eso, lo más normal es que cada una de ellas tenga percepciones y opiniones distintas respecto a las mismas cosas. Cada una vive su propia experiencia y no la del otro pero ¿qué causa reacciones tan dispares ante la misma realidad? ¿Es solo cuestión de diferentes niveles culturales o se trata de algo más profundo?

El gusto personal, tal vez. Las altas expectativas creadas y su consecuente decepción o la falta de interés en otros lugares, su historia y sus costumbres diferentes... —pero es que en "su Zaragoza" y en San Francisco todo era mejor según aquel tipo—. Quizá solo sea una falta total de sensibilidad para el arte... y muy poco respeto por el trabajo ajeno, debo añadir. Definir este acabado como un simple pegote de azulejos machacados y mofarse de la salamandra y de la serpiente me pareció una simplificación exagerada y fuera de lugar, casi una especie de blasfemia artística. Y si no, juzgad por vosotr@s mism@s:

La salamandra de la fuente del Park GüellLa serpiente de la fuente del Park Güell

Cuando Eusebi Güell contrató a Antoni Gaudí para hacer realidad su sueño de crear una comunidad saludable y piadosa en sus dos fincas recién adquiridas, éste ya había entrado en su etapa naturalista y defendía la línea curva por encima de la recta. Según sus propias palabras:

No hay líneas rectas o curvas cerradas en la naturaleza. Por lo tanto, los edificios no deben tener líneas rectas o curvas cerradas. La línea recta pertenece al hombre, la línea curva a Dios.

Y él ansiaba con todas sus fuerzas acercarse a Dios. Así que aplicó estos principios a rajatabla por cada rincón de la futura ciudad-jardín. Desde las sinuosas vías que la atravesaban hasta cada uno de los paramentos, cubiertas, banco, escaleras, fuentes... incluso lo hizo en el borde de la tapia que la protegía. Esta acción suponía casi un acto de rebeldía contra la ciudad que se extendía, desafiante, a su pies —colmada de líneas y ángulos rectos— en el ensanche cartesiano proyectado por su colega Ildefonso Cerdá.

El Park Güell en medio de la trama urbana

Contravenir este orden suponía manifestar su rechazo al modo de vida frívolo imperante y abrazar de manera simbólica su camino hacia Dios, hacia el paraíso. Y eso era exactamente lo que querían su mecenas Güell y él mismo: la purificación. Iba a ser una comunidad conservadora religiosa y catalanista y así quedaría manifestado en su trazado.

Park Güell. Plano principal original

Dominado por lo curvo y presidido por la cruzpresente en planta en el encuentro del eje de acceso al Teatro Griego con el camino transversal del Rosario—, una pieza con una fuerte carga simbólica, también colocada sobre uno de los pabellones de entrada —orientada a los cuatro puntos cardinales— y en El Calvario por partida triple —donde los tres elementos se superponen vistos en cierto ángulo para formar una cruz de Caravaca, con dos travesaños— erigidas sobre un montículo.

Cruz sobre uno de los pabellones de entradaLas cruces en la cima del Calvario del Park Gëll de GaudíLa cruz de Caravaca en el Park Güell de Gaudí

Sus ideas eran muy claras:

El arquitecto del futuro se basará en la imitación de la naturaleza, porque es la forma más racional, duradera y económica de todos los métodos. Todo sale del gran libro de la naturaleza. El gran libro, siempre abierto y que tenemos que hacer un esfuerzo para leer, es el de la Naturaleza, y los otros libros se toman a partir de él, y en ellos se encuentran los errores y malas interpretaciones de los hombres.

Por eso decidió aplicar las naturales formas de inclinación de los troncos de los árboles a los soportes de las estructuras que iba a construir en este proyecto —algo que después utilizaría en su gran obra, en la Sagrada Familia—. Solía explicarlo así:

¿Quiere saber dónde encontré mi modelo? Un árbol crece hacia arriba, aguanta sus ramas y éstas, sucesivamente, sus ramitas y éstas, a su vez, las hojas. Y cada parte individual ha estado creciendo armoniosamente, magníficamente, después de que Dios, el artista, lo crease.

Viaductos y cueva del Park Güell de Gaudí
viaductos cueva con patas de elefante

Y no se pararía ahí, también usaría hechuras de patas de elefante para la cueva del vestíbulo y de estalactitas o de palmeras en los sinuosos viaductos pétreos —románico, gótico y barroco— que ideó para recorrer un terreno inclinado que apenas fue tocado pero que dejaría de llamarse Montaña Pelada tras su paso, pues lo llenó de especies tan mediterráneas como palmera, algarrobo, pino, ciprés, higuera, almendro, ciruelo, lavanda, tomillo, jara, salvia, mimosa, magnolia...

Área verde del Park Güell por Chasing Amber

Un camino que ambos hacedores preveían recorrer en romería —a modo de corto viaje catártico— desde la entrada a la finca hasta llegar —casi dos kilómetros y medio después— al Calvario, el lugar más elevado —cincuenta y cinco metros más arriba—. Un recorrido simbólico desde lo mundano —junto a la ciudad construida— a lo ascético —en la naturaleza cercana a Dios—. Pero las superficies curvas no solo enamoraron a Don Antoni porque lo acercaban a Dios, también tuvo otras razones más estéticas y humanísticas pero igual de poderosas:

Los paraboloides, hiperboloides y helicoides, variando constantemente la incidencia de la luz, tienen una riqueza propia de matices, que hacen innecesaria la ornamentación y hasta el modelaje.

A partir de ahí simplificó sus diseños despojándolos de adornos y los suplió mediante sus atractivas curvaturas y los maravillosos brillos de sus azulejos. Es aquí donde el escollo de la falta de planeidad hizo necesaria una nueva técnica que redujera costes y se adaptara a las nuevas formas. Hacer piezas exclusivas para cada borde sinuoso o para cada ondulación de los paramentos se hacía caro, tedioso y casi imposible, por lo que hubo de idear una solución:

El trencadís

Un tipo de mosaico hecho a base de fragmentos del azulejo sobrante de las obras o excedente de producción de las fábricas de materiales. El Maestro mandaba cortar las piezas hasta obtener trozos de tamaño homogéneo, los separaba por colores y los colocaba con total improvisación —sin seguir un dibujo previo— formando un revestimiento muy llamativo que se construía usando argamasa —mezcla de cal, arena y agua— como base y adhesivo.

Elaboración del trencadís del Libro Park Güell de Dosde Publishing

Esta técnica, aparte de ser muy atractiva a la vista, impermeabiliza las superficies sobre las que se aplica, otorgándoles una gran durabilidad, pudiendo usarse tanto en exteriores como en interiores y en superficies planas o curvas, a las que se adapta a la perfección.

Trencadís en una ventana del pabellón de la administraciónTrencadís blanco ideado por GüellTrencadís básico de color ideado por Gaudí

Gaudí decidió emplearla sobre las piezas prefabricadas que había diseñado para tal fin y que se distribuían por el área principal del parque, coronando el muro de la finca, las cubiertas de los pabellones de entrada, los muros que limitan la escalera, las fuentes, los techos de la sala hipóstila o el banco ondulado del teatro griego. Ello le permitiría abaratar los costes y reducir el tiempo de ejecución.

Los módulos prefabricados del Libro Park Güell de Dosde Publishing

Para materializar esta parte de la obra, Gaudí contó con el todavía estudiante de arquitectura Josep María Jujolél se encargaría de dirigir con total autonomía las obras de revestimiento de todas las superficies acabadas con esta nueva técnica—, cuya desbordante creatividad le llevó a realizar verdaderas obras de arte, resultando los dos tipos básicos de trencadís —palabra catalana que significa troceado o picadillo— de la finca: uno más uniforme formando cenefas más o menos regulares y otro muchísimo más pictórico y espontáneo, precursor de los primeros collages de la historia, ideados años más tarde por los cubistas.

Almenas del Park Güell de GaudíTrencadís multicolor del banco sinuoso del Park Güell de Gaudí

Cenefa de trencadís del Park Güell de GaudíPlafón de la sala hipóstila del Park Güell de Gaudí

Fueron unos trabajos bastante laboriosos y Gaudí solía decirles a sus obreros, desquiciado por la lentitud de los trabajos:

A puñados se tienen que poner, si no, no acabaremos nunca.

Jujol utilizó algunos materiales insólitos como pies de copas, platos de vidrio cortado, tapones de botellas de licor y frascos de perfume para materializar los revestimientos de algunas de las piezas: en los soles del techo de la Sala Hipóstila o en la chimenea de uno de los pabellones de entrada, donde unas tazas simulan los granos blancos de una amanita.

Plafón de la sala hipóstila del Park Güell de GaudíSeta venenosa en un pabellón del Park Güell de Gaudí

Tres fueron los colores principales utilizados: azul, verde y amarillo, como símbolo de fe, esperanza y caridad. Manteniendo todo el Park —homófono de Parc en catalán— una fuerte carga simbólica que Güell y Gaudí jamás llegaron a revelar contribuyendo a crear una oscura leyenda en la que tuvieron cabida interpretaciones políticas, religiosas e incluso masónicas —aludiendo a la numerología del cinco recurrente, al número de escalones o de columnas, a la piedra filosofal o a las numerosas estrellas invertidas de cinco puntas que existen por todo el parque, como las contenidas en la pé del logo del Park— que siguen sin ser aclaradas.

Letrero del Park Güell de Gaudí
letrero del parque by pepe gutiérrez

Jamás llegaremos a saber si Gaudí se inspiró en la ópera Hänsel y Gretel que se representaba por aquellos días en El Liceo para diseñar los pabellones de entrada, aunque la seta venenosa de uno de ellos así nos lo haga sospechar: ¿representaba la casa de la bruja?

Entrada al Park Güell de Gaudí

Y no sabremos con certeza qué quisieron decirnos el arquitecto y su mecenas con las figuras de las fuentes: la más baja, de estilo naturalista, parece evocar un paraje real catalán —está adornada con un disco que simboliza el mundo y un compás que representa al arquitecto ¿tal vez a Dios, el arquitecto de todas las cosas?—, la del medio con un medallón que contiene el escudo catalán y una serpiente¿por la medicina o el cayado de Moisés?— y la más alta es la denostada salamandrano se sabe si alquímica, mitológica o representativa de Nîmes, donde se crió Güell—, coronadas finalmente por un trípodeo la cola de la serpiente— que sostiene una piedratal vez la piedra filosofal o solo el Onphalos—. Nunca sabremos si la salamandra en realidad es un dragón cuya enorme cola de cien metros se desliza por el borde de la plaza para formar el respaldo del banco sinuoso.

La escalinata hacia el mercado del Libro Park Güell de Dosde Publishing

La única certeza que tenemos es que su boca es el aliviadero del depósito de agua alojado bajo la sala hipóstila —que serviría para abastecer de agua a gran parte de la superficie arbolada—. Que la Sala de las Cien Columnasdóricas de 1,20 m de diámetro y 6,16 m de altura— en realidad solo tiene ochenta y seis pero que reproduce una sala hipóstila griega. O que el suelo de la gran plaza está hecho de arena para filtrar el agua de lluvia.

Sistema colector de agua del Park Güell de Gaudí

Como también tenemos la certeza de que las sesenta parcelas previstas, listas para ser ocupadas por otras sesenta casas, se quedaron casi sesenta veces vacías por no obtener la acogida prevista —altos precios, lejanía y escasa comunicación— y que solo se construyó una de ellas —la que adquirió el abogado Trías— y otra que hoy llamaríamos vivienda piloto y que ocupó durante años el propio Gaudí —hoy Casa-Museo Gaudí—. Y la tenemos también de que en 1969 el parque Güell fue nombrado Monumento Histórico-Artístico de Carácter Nacional y de que en 1984 fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, en conjunto con el Palacio Güell y la Casa Milá.

Subida a la sala hipóstila del Park Güell de Gaudí
Además yo tengo la certeza —espero que ahora vosotr@s también— de que "el turista ofensivo" tenía una opinión sobre este lugar completamente equivocada. A él no le gustó. Pero esto no es una simple cuestión de gustos. Se trata —además de lo que vemos a primera vista— de toda una filosofía de vida. Se trata de mirar pero sobre todo de ver. Se trata de respetar el mucho trabajo que hay detrás... y se trata de apreciar las cosas bien hechas aunque no nos alegren la vista.

Interior de la sala hipóstila del Park güell de Gaudí
sala hipóstila

Y ahora —para expulsar los demonios— propongo repetir a modo de mantra la siguiente frase:

—¡No me toques el trencadís! ¡No me toques el trencadís! ¡No me toques el trencadís! ¡No me...


PARA TERMINAR UNA PREGUNTA ¿O DOS?: 

Un parque ecofriendly como este, mucho antes de haberse inventado ese concepto.
Un parque genial e innovador en todos los sentidos: artístico, técnico y urbanístico...

¿No merece, al menos, una inmersión como Dios manda en sus entresijos? ¿Una segunda lectura?



PE: He de dejar claro que esta historia es totalmente verídica. Que escuché la conversación del "turista ofensivo" y que tuve que contenerme para no cantarle las cuarenta allí mismo.

Cuando estuve en el Park Güell, pude vivir en primera persona todos sus entresijos. Fue un día agotador porque me empeñé en recorrer cada rincón, cada camino, cada banco, cada recoveco, me empeciné en respirar el aire de aquellos para los que fue concebida esta obra de arte maravillosa y me tomé mi tiempo para beber de sus fuentes de conocimiento, claro que yo tenía ventaja, yo ya poseía la instrucción necesaria para disfrutar la visita al máximo... Y hoy lo he vuelto a hacer, al leer este artículo terminado. Al final, voy a tener que darle las gracias al "turista ofensivo" por obligarme a recordar un paseo tan fantástico, una caminata que me hizo muy feliz durante unas horas ¡Qué ironía!

Tras escribir esta entrada he decidido adoptar la frase "No me toques el trencadís" cada vez que alguien intente jorobarme y así emplearé una frase inofensiva —en el sentido de no ofender— para contrarrestar a es@s individu@s ofensiv@s que hay en todas partes y, así, quedarme más ancha que larga.


Comentarios

  1. Está claro que "el arte gusta o no gusta", y a este viajero maño no le gustó para nada la obra del gran Gaudí... y sin embargo a mi me encantó, embrujó, hechizó,...me enamoró. De hecho el trencadís me fascinó y me produjo una curiosidad tremenda todo lo que envolvía a esa técnica, desde la recolección de materiales ¿quién comió en este plato?, ¿de dónde vendrá esta taza?... a la separación de colores, la elaboración... Me gustó tanto, que aún recuerdo que, paseando por el parque, llegué a pensar que me hubiera molado mucho ser una obrera y participar en ese increíble y mágico collage :)
    Todo el Parque es eco-interesante, desde la inspiración en las curvas de la naturaleza, hasta la reutilización de materiales, a la recolección de agua, a las especies botánicas elegidas, al frescor natural de pasadizos...Para mi gusto :) todas las obras de Gaudí son increíbles (el viajero maño ... creo que no opinará igual).
    Confieso que a mi mente fantasiosa le encanta imaginar que todos esos misterios, leyendas, historias sobre masonería, alquimia... son ciertas ;)
    Fantástico post compañera de teclas, me ha gustado mucho, desde el maño principio hasta el mantra final :D Gracias por compartir y llevarme de paseo :) Un abrazo paraboloide hiperbólico.

    P.D.: Uich! hablando de Gaudí,... y tu siendo arquitecta... te lanzo una pregunta que a la vez es un guante/tema para un "futurible" post, ... ¿qué me cuentas de la Sagrada Familia?¿cómo es acabar en el siglo XXI una catedral como esta? ¿? ¿? ...tu opinión profesional seguro que es muy interesante.
    En verdad... la vida y obra de Gaudí te daría para mil posts :D

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    1. Está claro que es una cuestión de gustos. Cuando estaba estudiando, en la escuela teníamos la creencia de que, entre nuestros deberes futuros, estaba el de "educar" a la gente en cuestiones artísticas y arquitectónicas. Hoy eso me resulta casi un ejercicio de soberbia por nuestra parte. Cada individuo ha de tener libertad para que le guste lo que quiera ¿quienes somos nosotros para dirigir sus voluntades en uno u otro sentido? Lo que sí es verdad es que hay que tener un total respeto al trabajo de los demás, lo entendamos o no, nos guste o no.

      Volviendo al tema del Park, en la fase de documentación leí que Jujol utilizó la "vajilla" de su propia casa que se rompió, algo exagerado creo yo, ¿a quién se le rompe la vajilla entera? más bien podría ser que usara un menaje que le disgustaba o que tenía poco uso. También decían que Gaudí aprovechaba piezas de cerámica y vidrio que encontraba por las playas... no sé, no lo veo pegando en sus fachadas este tipo de deshechos... no creo que llegara a tanto pero vete tú a saber.

      Ya sé que tú, mi querida cristina, gustas de imaginar estas historias como me pasa a mí. Nos vemos en esas situaciones casi sin darnos cuenta, teletransportadas al pasado. Y cómo mola.

      En estos días estoy leyendo una novela que tiene como escenario la Sagrada Familia y muchas otras grandiosas obras arquitectónicas y artísticas de nuestro país. Tengo la intención de hacer varios posts dedicados a ella, en el apartado de arquitectura+literatura porque en uno solo sería imposible o larguísimo. Curiosamente también forma parte de este escenario la Catedral de la Almudena, que es como el contrario de esta otra de Gaudí. Esto sería un magnífico post que me apunto desde ya. Es como la doble cara de una misma temática. La cara A y la cara B y en donde los gustos están a la orden del día, ya que uno de los protagonistas es profesor de historia en la universidad y detesta todo el arte moderno, no lo comprende ni le gusta... pero entiende su importancia...

      En fin... este tema da para mucho. Gracias por estar siempre cerca, como tú sueles decir, se nota tu calorcito. Me alegro de haberte llevado a rememorar un bonito paseo por los misterios y leyendas del gran Gaudí. Y te invito a tirarte conmigo por esos paraboloides a modo de toboganes Yuiiiiií!!! ; )

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  2. ¡Hola!
    Entiendo tu postura y es que cuando alguien no entiende de un ámbito, se dedicar a criticarlo con absoluto desconocimiento. No obstante, hemos de saber que cada persona es un mundo y que para gustos: los colores jajaja. Bien es cierto que no he tenido la oportunidad de visitar el parque Güell, pero sí estuve en Comillas y visité el Capricho de Gaudí y fue una auténtica pasada. Una casa hecha realidad, al igual que el hecho de Eusebi por tener una comunidad saludable y la defensa de las curvas en la arquitectura.
    Lo que más me ha llamado la atención es el trencadís, pues no sabía que se denominaba así a ese tipo de mosaicos (nunca me acostaré sin saber una cosa nueva jeje).
    Concluyendo...todo turista debería, al menos, respectar lo que visitar e intentar apreciar lo que le rodea, sea de su agrado o no.

    ¡Enhorabuena por el post!
    Un abrazo

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    1. Gracias. Me ha encantado escribirlo y volver a pasar por cada rinconcito del Park una vez más.
      Es una pena que haya personas incapaces de reconocer las cosas buenas y de disfrutarlas pero así es. Lo que no entiendo ni comparto es que las desprecien e insulten gratuitamente y le enseñen a otros a hacerlo también. Por eso hay que tener nuestro propio criterio y, sobre todo, probar por nosotros mismos aquello de lo que queramos disfrutar ¿No sé si me explico?
      Un beso y gracias por visitarme y comentar. Los comentarios son la sal de este proyecto ; )

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  3. Me encanta Gaudí, el viernes estuve en las puertas abiertas viendo la Sagrada Familia, pero el Parque Guell es brutal, vale la pena perderse por el , este hombre era un visionario, no quiero ni pensar que hubiera hecho en nuestro tiempo con la tecnologia que disponemos actualmente por lo que hay atribuirle el medito que tiene aunque no todo el mundo lo sepa ver

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    1. Desde luego. El turista no estuvo nada afortunado, está claro. No sé cómo existen personas que no ven estas cosas. Me dejó indignada.
      Gracias por acercarte y dejarme tus huellas. Qué suerte tener a mano estas maravillas...
      Un beso.

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  4. Me he quedado totalmente impresionada. He vivido en Barcelona y cada vez vuelvo me gusta darme un paso por allí. Siempre me pareció precioso y personalmente me relaja de una manera impresionante. Lo que no conocía son los Por qués de las cosas. Ahora tengo más ganas locas de volver y fijarme más en los detalles. Yo siempre lo recomendaría con los ojos cerrados. Me podría pasar el día entero allí paseando tranquilamente. Me parece una obra de arte claro que sí! no entiendo como hay personas que no pueden valorarla... no me lo explico.

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    1. Exacto. No se lo explica nadie pero siempre hay gente pa'tó. Una pena porque ellos se lo pierden. Yo creo que un alto porcentaje de este tipo de actitudes viene causado por quedarse en la superficie de las cosas. Pasar por un sitio sin profundizar y, como consecuencia, sin conocerlo realmente. Ir de viaje en plan consumista... a ver esto, esto, esto... y esto, todo lo que venga en la lista de los más guais.
      En fin, como ya he dicho, ellos se lo pierden.
      Qué suerte haber podido disfrutar de este lugar a menudo, eso es un lujazo. Yo siempre he dicho que Barcelona es una de las ciudades más bellas del mundo. Yo me atrevería a decir que la más bonita de Europa, por encima de París o Venecia por ejemplo, y mira que esas dos son de mis favoritísimas. Y lo es, aparte de su situación al borde del mar, que eso siempre mejora bastante las ciudades, por obras como la de Güell, Cerdá, toda la generación de arquitectos que intervino en las olimpiadas, tiene obras de arte de todas las épocas y estilos, hasta tiene un barrio gótico bellísimo, es para echarse allí un mes y no conseguir verlo todo a fondo. Es lo que tú dices: inexplicable que existan sujetos como el "turista ofensivo". Pero, por desgracia, haberlos hailos, como las meigas. Y hay más de los que pensamos.
      Gracias por contarnos tu experiencia. Esto es lo que hace crecer este proyecto. Un besazo.

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  5. Hola, me ha sorprendido mucho tu blog, me alegra haber encontrado un sitio de arquitectura para aprender un poco más sobre el tema. En concreto Gaudí me encanta, de hecho es el motivo por el que Barcelona es una de mis ciudades favoritas.

    Mi experiencia con el parque fue curiosa. Para empezar fui a verlo después de haber visto La Sagrada Familia (que es hasta ahora el lugar más precioso en el que me he encontrado en toda mi vida) y la Casa Batló (que también me encanta), así que al ir al parque tuve un choque importante de expectativas, pero no por la obra de Gaudí en sí, sino por el ambiente que se vive en el parque, recuerdo que lo primero que noté fue que había mucha suciedad y en general me daba una sensación de inseguridad.
    Sin embargo, quizás porque era una niña, el recuerdo ha evolucionado bastante y de alguna forma me he quedado con los aspectos más positivos. Creo que a pesar de todo la visión de Gaudí se siente bastamte cuando estás en el lugar. Es uno de esos sitios que te transportan, que te sacan de la cotidianidad.

    Por todo lo anterior me ha gustado mucho esta entrada porque me ha traido muchos recuerdos, y sobre todo me ha hecho tener ganas de volver a Barcelona y de visitar todos esos sitios que me encnatan desde una perspectiva nueva y depurada por el tiempo.

    Gracias por tu entrada, Saludos <3 <3

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    1. Sí, creo que los blogs de arquitectura, no el mío, están muy relacionados unos con otros y con nadie más. Bueno, eso es algo que pasa con casi todos, que se reúnen por géneros en una especie de circuitos cerrados. Yo soy muy ecléctica y me gustaría ser una especie de mujer del renacimiento y saber un poco de todo. Eso es una meta muy alta porque cada día hay más cosas que saber y el tiempo no da para mucho. Eso me hace dispersarme a veces... es el peligro que tiene algo así. En fin, mi intención es interactuar en círculos permeables que me permitan acercarme a distintas partes del conocimiento aunque todo lo artístico sea lo que más me pone.

      Está claro que nuestra experiencia personal, cuando visitamos un lugar, puede condicionarnos en uno u otro sentido y está muy bien esa segunda lectura que tú haces, ya en frío. Es una práctica muy recomendable cuando la primera vista no ha sido del todo satisfactoria. De todas formas lo que hay de valioso o artístico en un lugar como el Park Güell, creo que debe quedar por encima de la mucha gente que hubiera allí o del estado de las instalaciones. Cuando yo estuve la zona del banco se notaba que necesitaba una restauración pero eso no le quita su valor intrínseco como obra de arte y eso hay que reconocerlo.

      Me alegro de que te haya gustado mi enfoque y, sobre todo, de que te haya metido el gusanillo de revisitar este lugar maravilloso. Gracias a ti por venir hasta aquí y por dedicarme tus palabras, tus recuerdos y tus deseos. Un enorme abrazo.

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  6. Es algo unico con muchos adeptos y seguidores. He visto obras parecidas, pero nunca con esa grandeza. Muchos tratan de imitarlo. Soy de tierra de azulejos y la obra de Gaudí la comparó al Dalí en la pintura. Esta claro que cada uno da valor a unas cosas y contra gustos no hay nada escrito, pero el trabajo es incuestionable. Tengo una tía que ya la puedes llevar a NY que ella le sacará parecido con su ciudad. 😂😂

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    1. Tienes razón... siempre hay gente que le saca parecidos a las cosas para quitarles su valor de objetos únicos e irrepetibles. En el fondo, cuando alguien hace eso, por algo es... en el fondo intuye que detrás de ello hay algo grande y se empecina en autoafirmarse diciendo que tiene algo muy parecido cerca de su casa. Puede que así se sienta más importante, con lo que indirectamente da la razón a los que opinamos de otro modo.

      Gracias por acercarte y dejarme tus palabras. Esto es lo mejor del blog: el cambio de impresiones y experiencias. Un beso.

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  7. Hola!! Pues no había oído nunca la palabra trecandis y mira que curioso que se utilizaba también para impermeabilizar. Yo no entiendo mucho pero me gusta como queda. Se nota lo que dices que a Gaudí no le gustaba la línea recta y la verdad que creó a mi parecer una maravilla, tengo muchas ganas de poder ir al parque well y poder admirar estos rincones que hoy nos has podido enseñar. Gracias.
    Besos.

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    1. Y yo te animo a ir... es un lugar digno de saborear. Vayas donde vayas, no vas a encontrar un lugar igual en todo el mundo, te lo puedo asegurar. El genio de Gaudí es incuestionable, digan lo que digan las malas lenguas. Y toda una oda a la línea curva y al plano curvo.

      Casi siempre, las dificultades nos hacen llegar a soluciones geniales, como es el caso del trencadís, que ha servido para hacer de las chimeneas, elementos menores, de los edificios gaudinianos unas verdaderas esculturas y, por supuesto, obras de arte indiscutibles.

      Gracias a ti por venir y comentar. Un beso.

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  8. ¡Hola!
    Sin duda me sumo a tu frase, a mi que tampoco me toquen el trencadís o todas las obras majestuosas de Gaudí o me da un parraque y no respondo de mis actos.
    Bromas a parte, supongo que no todos tenemos ni los mismos gustos, ni las mismas percepciones de las cosas y mucho menos, tenemos la misma capacidad de poder ver más allá de lo que ven nuestros ojos.
    Viví 8 largos años en Barcelona y admito que a priori en muchas de las cosas que visité de la ciudad tuve que verlas y reverlas para poder apreciar la belleza que habita en ellas (y no hablo solo a nivel visual ya me entiendes... Indagar en su historia, en los motivos de su creación, etc).
    Creo que lo importante, y eso pasa como en todo, es tener la mente abierta y querer descubrir en realidad todo lo que hay detrás de lo que nos muestras nuestros simples y muchas veces confusos ojos.
    Besotes

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    1. ¡Jajaja! Vamos a acabar creando tendencia...
      Exacto. Es una cuestión de apertura de mente. No se puede ir por ahí y menos por la vida, con las orejeras puestas. Ése es el espíritu. Y el arte se ve diferente cuando conoces el contexto. Lo que me hace gracia es que en otros ámbitos de la vida la gente sí profundiza pero en cuestiones artísticas parece que no es importante, que son solo juegos de niños carentes de valor. O peor, que cualquiera puede hacerlo, hasta un niño. Eso sí me da rabia. La falta de comprensión debida al desconocimiento. Pero bueno, son esas personas las que se lo pierden. Allá ellos.
      Gracias por tus sabias palabras y por tu visita. Un beso y recuerda ¡Que nunca te toquen el trencadís! : )

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  9. Pues vaya con el turista. A ver que está en su derecho de tener su opinión pero todas estas cosas hay que verlas con la mente abierta, porque a mi por ejemplo lo de los mosaicos de azulejos me gusta, da luz, alegría y vitalidad al lugar aunque a alguno no le guste.
    No sé, pienso que deberíamos de ser un poco menos exigentes, el arte es arte, y si, no nos puede gustar a todos lo mismo, pero tampoco menospreciarlo, porque si está ahí será por algo.

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    1. El arte para ser arte tiene que estremecer, que revolver las entrañas, que hacer tambalear tus cimientos, todo menos dejarte indiferente. No es necesario que guste, incluso el más radical puede llegar a ser odioso, hasta vomitivo pero ha de tener ese componente revulsivo. No se puede gustar a todo el mundo ni caerle bien a todos, eso está claro. Pero hay que tener un respeto por lo que hacen los demás porque, aunque a tus ojos sea una "mierda" hay trabajo detrás, ideas, ganas de avanzar, en fin, hay todo un mundo de intenciones y eso es digno de respeto, como todos somos dignos de respeto. Y creo que eso es lo que debemos aprender de todo este discurso, de la actitud ofensiva del turista.
      Creo que tú lo has pillado. Un beso.

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  10. Para gustos los colores, esta claro que no a todos nos va a gustar lo mismo. El turista la verdad es que por sus palabras Barcelona no le gustó mucho... Yo soy de un pueblo cercano a Barcelona y nunca he visitado el parc Güell, tiene delito la cosa. Pero después de leer tu entrada y conocer la historia de la creación me he quedado con ganas de visitarlo y es algo que haré pronto.

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    1. Suele pasar que la cercanía a veces, por no decir siempre, nos impide ver los sitios porque como están tan cerca y tenemos posibilidades grandes de acercarnos en cualquier momento lo vamos dejando y nunca llegamos a hacerlo. Me alegro de que mis humildes escritos te inviten a visitar un lugar tan extraordinario. Te insto a que cuando estés allí trates de respirarlo, de sentirlo, de penetrar en él con los ojos del alma. Es un lugar mágico y debes tratar de percibir esa magia. Espero que mi relato no te ponga las expectativas demasiado altas y después te decepcione. Porque eso también puede pasar... pero creo que no sucederá, no. Solo trata de rascar la superficie para ver la esencia.
      Espero que lo disfrutes, que te guste y que puedas contármelo.
      Un beso.

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  11. Respuestas
    1. Completamente. Una grandiosa obra de arquitectura y, por ende, de arte con mayúsculas.
      Un placer mostrarlo. Saludos y bienvenid@.

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  12. Me ha encantado tu post, también me ha servido para recordar mi visita al Parc Güell...Pero he aprendido un montón, yo me limité a disfrutar del arte de Gaudí, también mirando con mucho detalle pero no sabía el significado que había tras ellos. Lo que más me sorprende es que quisieran hacerlo una zona residencial y solo se construyera una casa. Un privilegio sería vivir en ese entorno. Si vuelvo lo miraré con otros ojos, saludos!

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    1. Gracias. Celebro que te haya gustado. Pues sí, es mucho lo que hay detrás de cada proyecto, de cada obra, de ahí mi enorme enfado al oír esas... esas... cosas por parte del "turista ofensivo".
      Fue proyectado como una urbanización para la alta burguesía. Lo que hoy vendría siendo una urbanización de alto standing, cerrada, cercada y controlada. Solo una persona compró, después murió Güell y los herederos lo vendieron al Ayuntamiento de Barcelona como parque. Solo vivieron allí Güell, el único comprador Trías y el propio Gaudí, que usó unos cuantos años la casa piloto como residencia familiar. Debieron de estar a sus anchas en ellos solos en medio de tanta naturaleza y tan bellas vistas de la ciudad y el mar como telón de fondo.
      Te animo muchísimo a revisitarlo.
      Gracias por visitarme y comentar. Un beso.

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  13. ¡Hola!
    Mi hermano estuvo viviendo un tiempo en Barcelona y cuando fui a visitarlo, simplemente me enamore de todo lo que hizo Antoni Gaudí, es bellisimo todo, creo que sin duda Parc Güell debe ser mi favorito, ese toque de frescura tan grande y tan detallado es todo otro mundo.
    Un abrazo

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    1. El Park Güell sin duda es extraordinario en todos los sentidos, yo diría que es la obra más completa de Gaudí en el sentido de que abarca urbanismo, arquitectura, escultura y collage, además de ser innovador en todos estos campos así como adelantarse casi un siglo a las prácticas ecologistas. Es incomprensible que sea incomprendido por algun@s.
      Gracias por acercarte y dialogar conmigo. Un beso.

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  14. Hila! Pues a mi me ha parecido una magnífica obra de arte y eso que no he tenido la oportunidad de estar de manera presencial en el lugar, solo lo conozco por fotos, yo creo que el turista ofensivo no conocía la historia y los motivos que llevaron a Gaudí para plantearlo de este modo, además no hace falta conocer la historia para darle el reconocimiento que se le debe pues la técnica de mosaico requiere de paciencia y maestría, no en vano el Parque Guell ha sido declarado patrimonio de la humanidad.

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    1. Lo del turista ofensivo no tiene explicación. Pero, desgraciadamente, hay gente así por el mundo. Está claro que no tenía ni idea de qué estaba viendo y de que se quedó igual o peor tras la visita. Una pena, desde luego. No ser capaz de apreciar algo tan bello es penoso.
      Como consejo para apreciar el arte, o cualquier otra cosa, debemos escarbar más allá de la superficie siempre.
      Gracias por venir y expresarme tus pensamientos. Un beso.

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  15. Holaaaaaaaaaa!
    Soy de Barcelona y estoy muy orgullosa de la obra que es el Parque Güell. La verdad es que es una obra de arte. Del trencadís decir que me parece una gran técnica. Recuerdo en el colegio hacer con papeles recortados como una especie de trencadis de las obras de Gaudí, como homenaje a su vida.
    Un besito, nos leemos^^

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    1. Desde luego, y puedes sentirte bien orgullosa de ello. Es una OBRA DE ARTE con mayúsculas. Y el trencadís es una idea increíblemente simple con un resultado estremecedor. Es algo que debería, por obvio, ocurrírsele a cualquiera pero ¡oh casualidad! resulta que solo se le ocurrió a Gaudí. La genialidad es lo que tiene...
      Un beso, nos leemos ; )

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  16. A mi lo que me parece es que hay mucha cabeza cuadrada por ahí y sinceramente, te puede gustar más o menos pero que te pongas a criticar así, sin ningún tipo de argumentos... en realidad ese tipo de gente da un poco de pena.... Este verano, en el aeropuerto de Santorini, tuve que escuchar a un hombre de Madrid, diciendo que las mejores playas del mundo eran las de Ibiza, que las de Grecia, Mexico y California eran una mier-- (tal cual) y que no sabía que hacía perdido por esa m de islas y bla bla bla.... yo flipando por su malaeducación su falta de respeto! Que entiendo que te puede gustar mucho un sitio, pero despreciar tanto otros... no, la verdad. Pd. Yo adoro Barcelona :)

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    1. Me alegro de que adores Barcelona, no se merece menos, para mí es una de las ciudades más espectaculares y bonitas del mundo. Pero esa es solo mi humilde opinión. Ya veo que hay muchos otros que opinan diferente de Barcelona, Santorini, Méjico o California... es penoso, sí.
      Hay que pasar de gente como esa, pero que se vayan a su casa a soltar sus perlitas y no amarguen a los que están al lado y no tienen por qué soportar sus malas e infundadas opiniones.
      Gracias por visitarme y compartir conmigo tus pensamientos. Un beso.

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  17. Pero dios, ese turista no sabia nada, mucho mas alla de gustos o no, todo el trabajo que se llevo a cabo el tiempo invertido es hermoso e impresionante, a cualquiera deberia maravillarlo todo el parque Guell, no lo conozco, ni sabia que existia, pero si duda si llego a ir a españa sera un imperdible, por que lo ame por las fotos y en vivo debe ser aun mas impactante!

    Besos

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    1. Desde luego que lo es. Impactan esos acabados de trencadís, impacta la enorme escalinata, los pabellones de entrada, las verjas con hojas de palma, las fuentes, las enormes columnas de la sala hipóstila, el banco sinuoso, los viaductos, las grandes bolas del paseo del rosario y que fueran usadas para contar las oraciones, las cruces del calvario, las vistas de la ciudad que se extiende a sus pies hasta el mar e impacta la vegetación que implantaron en un lugar donde no crecía nada. Es incomprensible ese empecinamiento en que era un lugar que no valía la pena para ese turista. Él se lo pierde. No hay que darle más vueltas. EL valor del Park Güell es incuestionable, se mire por donde se mire. Celebro que a ti sí te haya impactado, no es para menos.

      Gracias por visitarme a este pequeño rinconcito, vuestros comentarios son lo más importante y lo que le da vida. Un beso.

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  18. Personalmente yo con cada cosa que descubro de barcelona, me enamoró más y más, y cuando veo las esculturas y el trabajo de Dalí, es algo que nunca deja de sorprenderme, es cierto que no todos podemos sentir las mismas emociones y tener los mismos gustos, pero yo sigo fascinada con todo lo que conozco, colores, formas y las fusiones. no puedo evitarlo.

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    1. Sí, Gaudí era el cerebro pensante de todo el cotarro pero tuvo infinidad de colaboradores que le ayudaron y mejoraron sus diseños. Otros arquitectos que llevaban el arte marcado a fuego en las venas y que eran también escultores y pintores... artesanos excelentes y mucha mano de obra cualificada que ponía amor en cada ínfimo detalle, si no es imposible hacer obras tan completas y talentosas como las que él hizo. Se trata de un trabajo en equipo liderado por un técnico y artista excepcional.
      Gracias por acercarte a mi cortijo y dejarme tus palabras. Un beso.

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  19. Hola guapa, me encanta el Parc Guell, creo que he ido muchas veces a lo largo de mi vida y me sigue sorprendiendo para bien, de ahi que me sorprenda lo que dice el señor con el que empiezas tu entrada! por suerte tampoco mi barcelona es la barcelona de ese señor que aunque podamos respetar su opinión, poco entiende de nada!

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    1. Más bien no entiende nada de nada. Lo terrible es que hay muchos más como él. Tuve que hacer grandes esfuerzos para no increparlo. Incomprensible pero cierto. En fin... el que tiene que mostrar respeto es el turista, respeto a quién diseñó y a quienes construyeron el Park.
      Gracias por contarme tu experiencia en el Park y tu opinión. Un beso.

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  20. Que post mas interesante me ha gustado mucho me ha hecho ilusión que se haya nombrado zaragoza aunque me ha dado verguenza ajena que un maño no sepa apreciar el arte de las cosas con lo bonito que es el parque guell y barcelona en general , me recuerda a cuando fui de visita con el colegio bss

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    1. Bueno, en todas partes hay gente que despierta la vergüenza ajena...
      Y el Park es genial se mire como se mire. Es este señor el que se lo pierde pero cada quién puede ser dueño de sus propios gustos, eso sí, sin ofender a nadie.
      Vaya viaje más chulo para hacerlo con el colegio. Claro que os queda cerquita.
      Gracias por venir a mi ciber-casa. Un beso.

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  21. Hola, que impresionante me parece todo lo que nos muestras, vivía en Barcelona un tiempo y es una ciudad que añoro un montón, sé que parque Güell Es impresionante estuve hace unos años y me parece increíble, sin dudaNo me puede gustar más

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    1. Es un lugar que lo merece, el Park, la ciudad y la obra de Gaudí en general. El Modernismo Catalán fue extraordinario, creo que no ha tenido parangón en ninguna parte del mundo. Tiene unas obras maestras y únicas que han servido de inspiración a artistas y arquitectos de todo el mundo. Increíble que el "turista ofensivo" no pudiera apreciarlo...
      Gracias por acercarte a verlo otra vez, aunque solo sea en fotografía. Un beso.

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  22. Yo la primera vez que estuve allí también sentí su magia, mi padre hizo del turista ofendido y me dijo que eso podía hacerlo uno de su pueblo dando un par de golpes a un par de azulejos pero solo lo hizo para bromear, él también se quedó impresionado con la obra de arte visual que ofrece el Park Guell.

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    1. Me alegra oír que solo fue una broma... no me gustaría que el mundo se llenara de turistas ofensivos ¡ja ja ja! Es mágico, sí. Un lugar para soñar, no para reírse de él. Un mundo imaginario que nunca pudo llegar a ser.
      Gracias por pasarte. Un beso.

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  23. Menuda entrada más "currada" !!!
    Me ha encantado, has profundizado mucho en la obra de Gaudí. Para mi fue un autentico genio sobrenatural.
    Mucho se ha escrito sobre él, incluso algunos dijeron que tomaba sustancias y de ahí su genialidad (los grandes estudiosos de Gaudí han rechazado totalmente esa teoría). Lo que fue es un gran trabajador y tan entregado a ello que no tenia otra vida que la que entregaba a este propósito.
    EL "trencadis" es genialidad, creatividad, belleza y paciencia en estado puro, y el que no lo vea es que no tiene sensibilidad ni para esto ni para nada. No he conocido a nadie a quien no le gustara Gaudí.
    Lo de ese hombre no es un problema de cultura, como tu dices, se trata de algo mas profundo. Hay gente que son la "negatividad con patas" y tu te tropezaste con un energúmeno de esos. No le des más vueltas y "que nadie nos toque el trencadis".
    Felicidades por tu post, es Genial !!!
    Besos

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    1. "¡No me toques el trencadís! " va a ser nuestro grito de guerra en pro del arte. Desde luego que al final es una pena no poder apreciar estas cosas como deberían...
      Volviendo a Gaudí, de lo poco que pude ver mientras me documentaba para el post, no creo que se drogara ni que fuera masón como mucha gente quiere ver... Su única droga me parece a mí que fue la religión. Vivía para rezar y trabajar en la arquitectura. Aunque bueno, la masonería pudiera estar relacionada con ambos temas...ja ja ja Creo que fue alguien con las ideas muy claras, que se entregó en cuerpo y alma a su propósito y que se supo rodear de grandes artistas colaboradores que realzaron sus obras y las elevaron a lo más alto.
      Gente como el turista este hay mucha por desgracia en este país, que menosprecia lo nuestro en favor de lo que viene de fuera y de América del Norte mayormente... para echar los demonios fuera, acabo como empecé: "¡No me toques el trencadís! "
      Y a seguir disfrutando de tanto y tan buen arte como hay en nuestro país... y en todo el mundo. 😉

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