infinitive pools

H2O

Dos letras y un número que representan algo esencial: podríamos llamarlo la fórmula de la vida, al menos en lo que respecta a nosotros, los terrícolas. Nuestro cuerpo se compone de ella —según el género al que pertenezcamos, en una proporción de un cincuenta a un setenta por ciento—, nos formamos en un medio líquido y según algún que otro evolucionista, procedemos del mar —que no es más que una gran masa de agua salada—. Por ello nos es fácil asimilar lugares llenos de agua con aquel útero que nos dio la vida y que añoramos desde nuestro primer atisbo de humanidad.

A mí el agua me fascina, podría estar horas contemplándola, viendo cada remolino, cada rizo creado por el viento. Por eso, este verano me dio por fotografiar los reflejos solares sobre la superficie de la piscina que solía frecuentar. Era un vaso antiguo pintado de azul y cuando el agua se movía, aparecían esas líneas onduladas iluminadas por el sol. Las había visto en una cuenta de Instagram y me gustaron tanto que me ilusionaba tener las mías propias, para poder contemplarlas siempre que me apeteciera. Me acerqué al borde y usé apenas un par de segundos para disparar dos veces. Et voilà!

El agua iluminada de las piscinas municipales de Oira en Ourense by MJ RU1Z

Poco después —con mi foto almacenada en la memoria del móvil—, encontré una obra premiada que representaba unas ondas de la misma clase —aunque bastante menos definidas—. Podrían pasar por las dunas en azul de un desierto también infinito. Estaba realizada con una técnica fotográfica del siglo XIX algo especial: cianotipia —un método de impresión de imágenes mediante luz solar— cuyo uso era la causa del premio. A mí me pareció una especie de señal. Era como si cada pieza empezara a encajar perfectamente con las demás ¿el título?

PISCINA INFINITA

Cianotipia de una obra de Kind of Cyan titulada Piscina Infinita
piscina infinita kind of cyan premio artsfad 2018 barcelona design week

E infinito era la viva imagen de la obra de Yves Klein que se cruzó poco después en mi camino a través de una interesante lectura. Un enorme rectángulo de un azul intenso que desde entonces ha tomado su apellido —Azul Klein Internacional— y que representa la superficie de una enorme piscina cuya profundidad es inalcanzable desde el borde. Como él mismo dice:

El azul es lo invisible tornándose visible

Me gustó esa idea...

Instalación que representa una piscina de Yves Klein. Año 2005
sin título yves klein 1957 exposición de 2005 guggenheim bilbao

Albercas infinitas... pero...
Su infinitud podría ser una que llegara hasta donde alcanza la vista —extensión— u otra que lo hiciera hasta el mismo centro de la tierra —profundidad—. Veamos...

EXTENSIÓN

La más infinita es la que se une a un mar hasta el horizonte. Existen varios ejemplos, pero mi favorita se encuentra en Portugal —en Leça da Palmeira, Matosinhos, Oporto—. Es la Piscina das Marés, diseñada nada menos que por todo un premio Pritzker —Álvaro Siza Vieira— allá por el año 1966. Sí, en el siglo pasado.

Vista de la Piscina de Marés en Oporto, Portugal  via picportugal.com

Tan bien se mimetiza con el horizonte marino que, cuando fui a verla por primera vez, me costó  unas cuantas pasadas por la avenida que encara la costa. La cubierta de los vestuarios está tan a ras de suelo y pasa tan desapercibida que si no sabes con certeza a qué altura de la playa se encuentra, cuesta dar con ella —máxime en un día de niebla— y, además, el vaso podría ser un simple hueco natural entre las rocas.

Los vestuarios de la Piscina das Marés vistos desde el paseo marítimo de Leça da Palmeira

El pequeño edificio se introduce entre el suelo rocoso dejando ver nada más que una fina línea —si la miras desde el mar—. Es la perfecta simbiosis con el entorno: deja libre la visión desde el paseo marítimo y apenas se vislumbra desde la piscina. Simplemente magia... el hechizo de Siza.

Vista de la piscina de Leça da Palmeira de Álvaro Siza via plataformaarquitectura.cl

El vaso se difumina entre el roquedo. Es un recipiente que se llena al subir la marea y que aguanta su vientre colmado, atemperándolo bajo el sol —en las playas portuguesas el agua es especialmente gélida—. Todo un placer para los sentidos... La mires desde donde la mires, esta piscina es hermosa. Siempre mezclando su artificialidad con la naturalidad de esa costa rocosa. Poética, como toda la obra de Siza.

Piscina das Marés de Álvaro Siza en Leça da Palmeira by @jacktheartist

PROFUNDIDAD

Y-40 The Deep Joy, la piscina más profunda del mundo —por ahora con 40 m—, se halla en la región del Véneto italiana —en la zona de Padova, en el pueblo de Montegrotto Terme— y pertenece al Hotel Millepini Terme. Está llena de agua termal con una temperatura que se mantiene entre los 32 y 34 grados.

Vaso de la piscina Y-40, la más profunda del mundo cortesía del Hotel Millepini Terme

Emanuele Boaretto —el arquitecto—, la diseñó con cinco niveles diferentes —para ir acostumbrando a los usuarios a la falta de oxígeno y a la diferencia de presión—, varias galerías —para practicar el buceo por grutas— y un pasadizo transparente —que desemboca en un restaurante situado a cinco metros de profundidad—.

Pasadizo de la piscina Y-40 del Hotel Millepini Terme via florim.comUna sirena en la piscina Y-40 cortesía Hotel Millepini Terme

Hace poco ha superado a otra que ostentaba el mismo título y pronto, se verá rebasada por una tercera en una carrera similar a la que iniciaran en su día los rascacielos del mundo. Una carrera contrapuesta a aquella, casi su negativo —en términos fotográficos—, pues sugiere la conquista de las profundidades terrestres y no de los cielos como la otra. Con pasadizos y ventanas para contemplar lo que sucede en su interior, tiene unas posibilidades de las que carecía su antecesora en el récord, que era un simple tubo infinito.

3D de la Y-40 by Emanuele Boaretto

Esta piscina vino a mí a través de las imágenes de una bailarina —Julie Gaultier— cuyos movimientos podéis ver en el siguiente vídeo —titulado AMA como el nombre con el que se designa a las mujeres buceadoras japonesas—. En ellas se unen cine, danza y fotografía sobre una pieza arquitectónica singular. Y están dedicadas a todo el género femenino, siendo una celebración del #amawomensday

AMA es una película muda. Cuenta una historia que cada uno puede interpretar a su manera, basada en su propia experiencia. No hay imposición, solo sugerencias. Quería compartir mi mayor dolor en esta vida con esta película. Para que no fuera demasiado crudo, lo cubrí con gracia. Para que no fuera demasiado pesado, lo hundí en el agua.

Dedico esta película a todas las mujeres del mundo.

JULIE

Me fascina la precisión de movimientos de Julie —debajo del agua y apoyada sobre el suelo tiene que ser dificilísimo, toda mi admiración para ella— y su elegancia. Un homenaje maravilloso a todas nosotras. Gracias.




EPÍLOGO 

La clase de infinitud que realmente me gustaría experimentar sería una que traspasara la barrera espacio-tiempo... así podría disfrutarla durante todo el año. Esta última piscina podría servirme —cuenta con agua caliente y está dentro de un edificio— aunque tiene un grandísimo inconveniente: es solo apta para buceadores expertos y yo no lo soy... ¡DESCARTADA!

Pensándolo bien, aunque sería muy apetecible un lugar así... al mismo tiempo podría resultar desdeñable: no me gusta la monotonía, como ya os conté aquí, en el artículo "Bye summer". Por eso, lo mejor es dejar las cosas como están y despedirse del agua y de la estación sin oponer resistencia. El tiempo avanza con paso firme y rápido hacia la siguiente temporada de piscinas infinitas.

Y a vosotr@s ¿os gustan las piscinas? Y si es que sí ¿qué clase de piscina os gusta más, la de verano, la de invierno o las dos? ¿Tenéis el mismo sentimiento que yo cada vez que se acaba el verano?



PE: Ya sé —no me miréis así—. Existe la versión invernal, cubierta y, lo que es peor, cerrada o encerrada entre cuatro paredes. Mis piscinas favoritas no son esas sino las que te dejan respirar aire puro, sentir la brisa en el rostro, ver un precioso paisaje verde o azul y, sobre todo, contemplar los reflejos solares desde el fondo, como si allí hubiera una maravillosa membrana protectora. Y, ésas, solo son posibles al aire libre... Sí, para mí, las piscinas son para el verano.

Este año la temporada veraniega se truncó de forma abrupta —debido a una tormenta— y no pude despedirme como Dios manda, por eso lo hago ahora desde aquí recorriendo esta maravillosa serie de piscinas infinitas:

—¡Adiós piscinas! ¡Nos veremos el próximo verano!


Comentarios

  1. Hola! a mí me encantan las piscinas, especialmente en verano, pero en invierno ya es otra cosa...me encanta la sensación de nadar, pero el momento previo de meterme en el agua...buff no lo llevo muy bien, sobre todo porque el agua de la piscina municipal a la que voy no está a una temperatura tan ideal como la de Y-40 The Deep Joy. De todas las piscinas que no enseñas, me queda sin duda con la Piscina das Marés. ME encanta esta conexión que tiene con el mar y con el medio que la rodea. La foto aérea me parece una pasada de bonita.
    Una bonita despedida del verano. Un abrazo.

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    1. Gracias. La Piscina das Marés también es mi favorita y la foto aérea sin duda. Tanto el color como la perspectiva como el mar me flipan, es como para colgarla en la pared como si fuera el mejor cuadro del mejor pintor. Tan evocadora... Tenía que ser de Siza... alguien dijo de él: "no es un arquitecto, es un poeta" y tenía toda la razón.
      Gracias por venir y por tus palabras. Un beso.

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  2. La Piscina das Mares definitivamente es la más bella e interesante para visitar. Nos has mostrado algo muy curioso en este artículo, y aunque sea triste despedirse de las piscinas de cielo abierto, la siguiente temporada la disfrutaremos con más ganas al no tenerla todo el año. Abraxos!

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    1. Claro, es lo que yo pienso. La monotonía lo estropearía porque ya no tendríamos la expectativa de la siguiente temporada. ¿La mejor? La de Marés, sin ninguna duda. Yo diría que es "la piscina" por excelencia.
      Gracias por visitarme y comentar. Este espacio es tan vuestro como mío. Un beso.

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  3. Como siempre, interesantísimo post compañera de teclas :) me ha gustado mucho. Conocía el precioso video de Julia y el azul Klein, que si la memoria no me falla es de los colores más caros del mundo, ...pero desconocía esa maravilla lusa y todo lo demás :) Yo también las prefiero integradas... o como las del Gran César Manrique :)
    Te contaré una anécdota piscinera... Cuando compramos la casa, traía una piscina literalmente empotrada en el patio. Recuerdo que cuando la vi por primera vez me pregunté ¿a quién se le había ocurrido ese infundio con el poco espacio que había?. El agua estaba verde, no dejaba ver el fondo, confieso que llegué incluso a pensar que podía tener el espantoso escudo de cualquier equipo de fútbol .... :D jajaja :D no me molaba ni la casa, ni la piscina... Por suerte, maridín lo tuvo claro y nos mudamos de un piso a la casa adosada... y hoy doy GRACIAS MAYÚSCULAS al maridín y a quien empotrara la piscina :D Me da la vida :D nos permite disfrutar del fresco patio :) de muchas baños y unas siestas flotantes estupendas :D Para decorar mi alberca :D me inspiré en los riads marroquíes,...lámparas, jazmines, mesas de mosaicos... Lástima que el estuco sea tan caro :D porque lo que más desentona es el fondo de la piscina :D no tenía el escudo del Real Madrid... pero si un delfín :D jajaja mucha gracia no me hizo el cetáceo, pero podía haber sido peor :D jajajaja :D
    Un abrazo grande y acuoso!

    P.D.: Por cierto, en los preparativos del viaje me he cruzado con una curiosa piscina falsa en el Museo de Arte Contemporáneo en Kanazawa, es obra del autor argentino Leandro Leirch ¿la has visto? ¿te suena?

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    1. Me suena. Me suena. Y barajé incluirla pero al final preferí dejarla para otra ocasión 😉 venidera y más oportuna. Ya habrá más piscinas... ay y esos Jameos del Agua... me los apunto para el futuro.

      Caray, qué suerte la tuya de piscinas empotradas. Quién pudiera... y en un lugar con buen tiempo... como estar de vacaciones permanentes, con delfín o sin delfín... pero el delfín suena a villa romana o pompellana... así que no estará tan mal la cosa... 🐬 el caso es disfrutar del agua 🌊 donde, cuando y como se pueda. Besiños mollados 😘😘



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  4. Yo soy de mar, mejor dicho soy del mar.
    Se puede decir que sin el mar me ahogo, porque necesito las olas, sentir la fuerza del mar, "el mar siempre te pone en tu sitio" es una frase que me dijo un viejo surfista que nunca olvidaré, como tantas otras enseñanzas entre olas... por eso las piscinas me parecen un "sucedáneo"
    Ojo, que no es que no me gusten. Me encanta la forma en las que nos has presentado estas maravillosas obras de arquitectura y la danza poética de Julie Gautier en AMA me ha imnotizado, mejor dicho me ha cautivado, como lo ha hecho tu post en su totalidad. Me gusta la forma en la que nos planteas la arquitectura, tan sensorial, tan personal. Y también gracias a tí he recordado la obra de Yves Klein, a la que por cierto, tengo pendiente echarle un vistazo. Ha sido todo un placer leerte, Saludos.

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    1. Por supuesto, donde esté el mar que nos quiten mil y una piscinas... por fantásticas y maravillosas que éstas sean. Aún recuerdo la emoción que me producía tener la primera vista del mar cuando nos trasladábamos a la costa para el mes de veraneo. Era una sensación indescriptible... como lo era la del último día de aquella despedida tan triste... había que esperar casi un año entero para volver. Hoy es diferente, entre otras cosas, porque las distancias ya no son tan grandes, aunque el mar nos queda a unos escasos 100 km, aquello parecía un viaje interminable. Luego pasé varias décadas en una ciudad costera y el mar estaba siempre presente de manera olfativa, aunque ni ollaras el agua la mayor parte del tiempo o que te pasara casi desapercibido por cotidiano.

      Lo que me atrae de las piscinas es su carácter de habitación exterior, cuya cuarta pared es más sensorial que existente. Cómo te aisla del mundo dejarte acunar dentro de su vientre. Y el juego de luces y brillos solares que se producen allá dentro.

      No obstante, aprendía a nadar en el mar... aunque pueda parecer más difícil y extraño al ser de interior. Tenemos suerte de vivir en un país con tantos kilómetros de costa.

      Me han encantado tus palabras y saber que te llego en la manera en la que me gustaría hacerlo. Creo que la arquitectura, aparte de ser técnica, diseño, construcción... tiene su componente sensorial muy exacerbado, la habitamos, la tocamos, nos protege e influye en nuestro estado de ánimo, por eso hay sobre todo que sentirla. Para mí también ha sido un tremendo placer leer tu comentario. Un beso.

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  5. Mis paisajes favoritos son los que incluyen agua, principalmente el mar, es uno de los paisajes que AMO, esa piscina que se une al mar se ve majestuosa y esplendorosa; no conocía ninguna piscina que tuviera diferentes niveles, me encantaría visitarla en algún momento.

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    1. El mar es atrayente, hipnotizador, da paz. No tiene rival, al menos para mí. Pero las piscinas son otra cosa. Son la habitación exterior que nos arropa. En ese sentido serían el opuesto al mar. Tienen su propia magia intrínseca. Amo el mar pero también amo las piscinas. Lo uno, para mí, no excluye a lo otro.
      Los ejemplos que muestro en este artículo son excepcionales sin duda, "raras avis" acuíferas. Celebro que hayan llamado tu atención.
      Gracias por la visita. Espero que haya muchas más. Un beso.

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  6. Bueno yo soy muy fan de las infitiy pool . Siempre que voy de vacaciones intento elegir hoteles que las tengan con vistas al mar. Para mi la piscina es para verano, pero también disfruto mucho de una buena piscina dinámica en algún spa por el invierno. Gracias por toda la información y tus recomendaciones

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    1. Cuando me refiero a la infinitud de las piscinas lo hago no solo en su aspecto formal sino también como dimensión espiritual. Trato de expresar lo que no se ve a simple vista. No sé si me explico. Las piscinas para nadar son otra cosa que no tiene nada que ver con lo que intento transmitir. Por eso las piscinas invernales jamás tendrán ese "charme", lo miremos como lo miremos.
      Gracias a ti por venir. El diálogo es lo más importante de esta aventura ; )

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  7. ¡¡Me encanta el agua!! También me fascina observarla y sentirla.
    Las fotografías que has compartido son maravillosas, son unas obras de arte sin duda!! La que se llama piscina infinita me ha parecido asombrosa.
    ¡¡Muchas gracias por esta exposición y por compartir esta información tan interesante!!
    Amo el Mar y lo necesito cerca. Pero las piscinas desde el punto de vista en el arte me ha cautivado!

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    1. Gracias. Esa era la idea. Mostrar lo que esas piezas arquitectónicas tienen de arte. No me extraña que te guste la "Piscina infinita", no en vano ha llevado el premio Artsfad 2018 de la Barcelona Design Week. Y el proceso de obtención de la imagen, al estilo antiguo, al más primitivo, mediante luz solar es, en sí mismo, todo un arte.
      Gracias por venir a visitarme. Vuestros comentarios le dan vida a este proyecto.

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  8. Más que piscinas, me gusta más el mar, ver sus olas, el color diferente de sus aguas...
    Sin embargo, de las piscinas me gusta más las de verano, a las de invierno. También soy contemplar esas ondas de los reflejos solares.
    Hasta leer tu post, no había visto como ese toque de arte maravilloso qur has transmitifo a la perfección.

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    1. El arte está en todas partes... 🎶art is in the air 🎶
      Gracias por acercarte y contarme acerca de tus piscinas favoritas... Parece que la mayoría marina es aplastante...
      Un beso

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  9. Hola!!
    Pues a mi me gustan todo tipo de piscinas, tanto las de verano como las de invierno. La que más me ha impresionado es la de 40 metros de profundidad, que curioso lo del restaurante y bien pensado lo de submarinismo. La de Portugal es preciosa no me llama tanto la atención porque alguna vez he visto fotos así por Internet, pero tiene que ser una auténtica delicia verla al natural. Lo de la bailarina es una auténtica pasada, te lo vi por Instagram y me llamó muchísimo la atención.
    Besos.

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    1. La danza subacuática es una verdadera obra de arte... me dejó sin habla y fue lo que me inspiró realmente el post. A partir de ella se desarrolló todo lo demás. Fueron apareciendo cosas y fui construyendo obra a obra.

      La piscina das Marés te aseguro que no es una simple piscina. Es poesía y Siza, su autor, un poeta.

      Me alegro de que seas la primera en apreciar las piscinas. Casi el 99,9% se inclinan por el mar... en fin, quedamos pocos piscinadictos ¡qué le vamos a hacer!

      Gracias por tu visita. Un beso.

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  10. Yo la verdad soy muy respetuosa con el agua sea en una piscina o en el mar, el verme rodeada de agua me crea cierto temor, que interesante la selección que nos has mostrado, aquella que se pierde con el mar ha sido la que más me ha cautivado y no sabía que el tono azul klein le debía su nombre a la fotografía de una piscina, siempre aprendo algo nuevo en tu blog.

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    1. Y por supuesto que hay que ser muy respetuosos con el agua. Es un medio que nos es extraño y tiene su peligro, desde luego, pero hay que perderle el miedo.
      El azul Klein en realidad debe su nombre al artista Yves Klein, que experimentó con colores allá por la década de los 1950.
      Coincido contigo en que la piscina das Marés es la más atrayente, pero es que es de Siza, y es un auténtico poeta.
      Gracias por tus palabras. Un beso.

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  11. Hola! A mi me pasa como a ti que me encanta el agua, mirar el agua me relaja. Es genial la idea que has tenido de fotografiar los reflejos solares sobre la superficie de la piscina, me parece una foto preciosa. Me ha gustado mucho las estupendas obras que nos has mostrado sobre todo la que más me ha gustado ha sido la piscina infinita, es maravillosa, realmente me parece mágica. Gracias por mostrarnos estas obras de arte. Un saludo.

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    1. Es que el agua hipnotiza... tiene ese súper-poder. Creo que me ha salido un abanico muy heterogéneo. Son obras que me han ido buscando y que yo supe que tenía que hablar de ellas. El arte y la vida tienen esas cosas. Me alegro de que te haya gustado mi fotomóvil. A ver si cambio de modelo y consigo una cámara más sofisticada.
      Gracias a ti por acercarte a mi ciber-casa, puedes volver siempre que quieras . Un beso.

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